sábado, 17 de abril de 2010

Mar


Mar, sereno y claro
placer de mis mañanas luminosas
Mar, negro de noche
espejo de lunas pálidas
y mis penas compartidas.
Mar, de lluvia suave
triste, como mis lágrimas en tu orilla.
Mar, de atardecer tranquilo
de suaves pisadas y serena calma
que se diluye en la suavidad de tus olas.
Mar, bravo
que golpeas con furia
erguida sobre las rocas
me salpicas con tu espuma.
Mar, de ocasos
donde el dorado sol se pierde a la vista
bañando de oro tus aguas límpidas.
Mar, compañero, confidente
dador de consuelo cuando lo he pedido.
siempre ahí,
mi mar querido

Asaysa Heras

3 comentarios:

Pedro Aros Castro dijo...

La inmensidad del mar nos hace sentir pequeños, pero también es una invitación a mirar hacia adentro, felicitaciones amiga

asaysa dijo...

El mar es una pasión y un refugio para mi amigo Pedro, quise rendir agradecida un pequeño homenaje.
Gracias mil por tus palabras.
Un abrazo.

Juana Infante dijo...

Hermoso canto al mar amiga. También yo busco a menudo refugio en su belleza.
Un abrazo.

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