

Sirena
cansada de tu inmensidad acuática
siempre siguiendo a los barcos
tus ojos clavados en tierra
anhelando el mundo humano.
Lo abismal y lo profundo
no atraen ya tu mirada
siempre en verdes bosques puesta
de la espuma de las olas insatisfecha
soñando con correr entre la maleza.
Llevada por tu obsesión
te acercáste a las rocas
en día de tormenta
desafiando fronteras,
la furia del mar castigó
tu imprudente soberbia,
inerme y varada
ahora yaces en la playa.
Asaysa Heras.
4 comentarios:
Bonito y triste Asaysa.
Pobre sirena que no aceptaba su vida.
Un abrazo.
Hermosa y triste historia amiga.
Saludos
Gracias Juana, un poema hecho con mi modesto talento y gracias a Mariant por su ayuda en el final, creo que quedó bien.
Besos
Gracias Geraldine, está inspirada en la Sirenita que siempre me gustó. Las criaturas del mar siempre me han fascinado.
Besos
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